martes, 3 de mayo de 2011

Y así empezamos...

Todo empezó de una manera tan inesperada y única, fue un suceso de aquellos que solo ocurren una vez en la vida, como ver un cometa.

Dicen que cada día es irrepetible, que tiene algo único que lo hace totalmente diferente a todos los demás, frecuentemente no suelo notar esas sutiles diferencias entre un día y otro, pero recuerdo bien aquel día, fueron unos pocos instantes los que puede observarte, ese pequeño momento me pareció una eternidad, fue una sensación completamente distinta, un cosquilleo en el estomago y un latido fuerte, una emoción totalmente nueva.

Fue casi una semana después que te volví a ver, fue mucho tiempo pero valió la pena, verte tan linda que me robaste una sonrisa y de nueva cuenta provocaste que volvieran esos síntomas, un cosquilleo en el estomago y un latido fuerte, los síntomas del amor, caminaste tan rápido frente a mi, como una estrella fugas.

Incasables fueron los días que pasaron, hasta que ese momento se dio, un minuto cara a cara. Claro, fue demasiado corto el instante, pero el cruzar palabras contigo fue maravilloso, conocer el nombre de la persona que me provoca ese cosquilleo.

No puedo explicar el por que, pero la vida nos tenia ya preparada una sorpresa, un amor inesperado, increíble que todo sucediera tan natural, fue como si ya nos conociéramos. Aunque fue difícil, aquella noche en la que se cerró una puerta, tú abriste una ventana y me ayudaste a subir un escalón más en mi vida. En ese momento se revelo algo que los dos ya sentíamos, pero no nos atrevíamos a decir.

Y así al día síguete, desperté y todo era diferente, me levante de la cama y note como todo era diferente, las cosas mas difíciles ya no lo parecían y todo comenzaba a tener sentido. La vida empezaba a tener colores ya no solo eran tonos grises con un matiz triste.

Prometimos vernos para platicar y cuando llego la noche, nos encontramos el uno al otro, que bello fue perder el aliento con un beso robado y sentir un sentimiento mas fuerte que antes. De esa manera me perdí en tu mirada y me llenaste de vida con cada palabra.

Y así es como empezamos esta historia de dos.